En los principios de GameCube, Nintendo sacó al mercado uno de sus mejores juegos para esta máquina; el juego era innovador y nos mostraba un ambiente poco usual para un juego de la conocida franquicia.
Los cambios más sorprendentes eran que el protagonista no era el fontanero de rojo, sino el de verde, Luig, y que la atmósfera en que transcurrÃa todo el juego era terrorÃfica y divertida a la vez y por partes iguales.
El argumento de este juego es muy simple; a Luigi le toca una mansión y cuando va a verla descubre que está encantada y que han raptado a su hermano metiéndolo en un cuadro, pero las virtudes de este juego (para mi uno de los mejores del catalogo de GameCube) no radican en la complejidad argumental sinó en la diversión y los acabados de alto nivel.
Para luchar contra los espÃritus que habitan la mansión, Luigi contará con la ayuda de una GameBoy Horror para comunicarse y ver mapas, y la Poltergust 3000 (una aspiradora tuneada por el cientÃfico loco Profesor Fesor), que nos permitirá absorber a los fantasmas para posteriormente depositarlos en una máquina que los convertirá en cuadros.
El control, podÃa resultar un poco tedioso debido a que a veces era complicado apuntar con la aspiradora, pero el tira y afloja que se daba lugar cuando enganchabas a uno era divertidÃsimo.
El juego no es especialmente largo, en un fin de semana lo puedes completar perfectamente, pero los guiños a otros juegos (como Resident Evil) o los pequeños detalles como que Luigi vaya tarareando la música de fondo … o que dependiendo de la zona cuando usas el botón para llamar a Mario (acción que no sirve de nada), Luigi grita de un modo u otro dependiendo de lo tenebroso que sea el lugar, hace de este juego una interesante apuesta para nuestra colección ya casi retro.
Por estas razones aconsejo a todos los propietarios de una Wii, que saquen provecho de su retrocompatibilidad y descubran este juego que aún sin ser de los mas conocidos de la saga, es a mi parecer de los más interesantes.

2 comentarios
Desde “Mario is Missing” para SNES, Luigi también merececÃa ser protagonista de un juego como dios manda. A fin de cuentas, Nintendo no serÃa lo mismo sin el fontanero bigotudo y estirado de mono verde. Porque Luigi también se crece cuando come champiñones, como Popeye. Ah, no; que Popeye comÃa espinacas…
si pues esta xido el juego auque xo no pueda vencer al kingg boo